06 octubre 2006

Y pasaron cinco días...

A veces creo que la vida es ingrata. O es que la ingrata soy yo.
El lunes, a primeras horas de la madrugada, mi tío Juan Alejandro L. E., único hermano de mi papá, dejó este mundo de manera casi imprevista.
Sin enfermedad terminal de por medio, así de pronto, se fue uno de mis tíos más queridos.
Y digo que es uno de los más queridos porque mi papá me enseño a quererlo y apreciarlo desde pequeña. Siempre viene a mi mente cuando era chiquita la imagen de mi papá, que luego de hablar por teléfono, decía "Llegó mi hermano"... "¿Qué hermano?"... "Tu tío Juan" Y yo le decía "¿por qué es mi tío?" Y mi papá me contestaba: Porque es mi hermano, y los hijos de los hermanos son sobrinos..." y me daba toda la explicación de cómo se conformaba el árbol genealógico.
Y desde esas épocas recuerdo que íbamos en el volkswagen escarabajo celeste de mi papá (un celeste muy particular, así nomás no lo veo en las calles de Lima, y cuando veo alguno me llena de nostalgia por esos años pasados).
Decía, íbamos en el auto de mi viejo a Olimpo, casi al límite con Salamanca, a visitar a mi tío que había llegado de Casapalca, por unos días a Lima, y siempre casi con mis primos Kike y Willy, de mi edad, y mi tocaya Marielita (más conocida años después como la Chorri... ¿por qué?? no lo sé, pero la chapa se le quedó hasta el día de hoy).
Y era una alegría para nosotros poder ir a visitar a la única familia de mi papá, ya que a la familia de mi mamá siempre la veíamos aquí en Lima, creo que desde bebes, pero a mi tío no tanto. El mismo hecho de tenerlo trabajando en Casapalca hacía que lo viéramos de vez en cuando, pero lo mejor de todo era que veíamos a nuestra familia L.
Nunca le conocí más familia a mi papá, o sea, más hermanos… Mis abuelitos paternos habían fallecido muchos años atrás, demasiados para mi edad. Basilio L.M., mi abuelito, murió joven, dejando a mi papá a la edad de nueve años y a mi tío juan casi de trece años, en 1935, y mi abuelita, Agustina E.V., se fue en 1956, unos meses antes de que mi papá se casara con mi madre. Yo nací en 1973, ya pueden hacer cuentas... Mi tío era todo lo más cercano a los L. que tuvimos en la infancia, o sea, desde bien chiquitos.
Ya un poco más grandes conocimos a mis demás tías, primas hermanas de mi papá , Olga y Esther, y a mi tío Julio, el veterano. Y a la familia del Callao, que también venían a ser L. como nosotros (yo no sabía muy bien que mi madrina Amanda venía ser prima de mi papá, me enteré ya un poco más grande). Pero igual, mi tío siempre fue lo más cercano en cuanto a sangre y distancia (mis primos hermanos, L.G., son mis primos más primos, porque mi tía Dora, es prima hermana de mi mamá... ¿entediste algo? ¿No? ¡¡¡Qué pena!!!).
Se fue mi tío, no supe ni pude despedirme de él, pido disculpas por eso, a mis primos, a mi tía, por no haber ido antes a casa de ellos de visita, yo sé que cualquier cosa que diga puede sonar a excusa, por eso no voy a poner por qué ni motivos, sólo que siento mucho no haber podido ir antes a casa de visita.
La vida se apaga de pronto, esta semana lo volví a comprobar. Lo único que puedo decir es que quise mucho a mi tío, que siento mucho, muchísimo que se haya ido así, que siento la pena de mis primos como si fueran mis hermanos, la pena de mi prima (en realidad, sobrina), Chorri también, porque ella tuvo en mi tío a su papá en cierta forma, la pena de sus nietos, la pena de mi hija, quien recuerda a su tío Juan y siente pena porque ya se fue con su abuelito Julio.
Tío Juan, yo sé que ahora estás junto a mi papá y que la pena de haber sido separados por la muerte en enero del 2005 ahora ya no está más en ti, que por fin vuelves a ver a tu papá Basilio, a quien dejaste de ver de niño, a tu mamá Agustina, a tu hermano Julio, y a tus hermanitos pequeños, esos que se fueron muy niños. La familia L.E. está junta otra vez. Y tú estás descansando junto a tu hermanito Julio, y nosotros, rezando y pidiendo que hoy, que han pasado cinco días de tu partida, alcances la paz eterna, y quiero que sepas que tu familia te quiere, que te vamos a extrañar mucho, y que deseamos de todo corazón que tú y mi papá hayan alcanzado la felicidad eterna.
Tío Juan, descansa en paz.

22 setiembre 2006

Mi papá en mis sueños

Ufff.... Después de tiempo se me ocurre escribir algo. Tenía pensado cuando abrí este blog pues hablar de lo malos peruanos que seríamos si en vez de Lulú, Alan pasaba a segunda vuelta. Pero ya no tiene caso. Plop.
Pasando a otro plano, leí un blog hoy, de Laura, sobre su pensamiento o idea de no ser conocida gracias a algún referente familiar (en su caso, la tía de...). Me parece bien eso de hacerse una referencia familiar, ya que uno debe trabajar por hacerse una referencia propia, pero personalmente, a mi todavía me agrada que digan "la hijita de Don Julio L." (Q.E.P.D.).
Mi papá era una persona muy cumplida en lo que a puntualidad y fechas se trataba, pegado a lo que decía la ley (como buen Contador que era), y muy ordenado para sus cuentas. Por él fue que me animé a estudiar Contabilidad, porque me dijo él, "la contabilidad es bonita cuando está todo en orden". Cierto, muy cierto papá. Nomás que algunos no se dejan ordenar o arman tal caos que para que te cuento.
Cuando él enfermó por última vez, yo estaba embarazada de mi segundo hijito; por no pasarle mi angustia y mi pena al bebe traté de no llorar (mucho, pero lo conseguí apenas) durante el tiempo que estuvo internado mi papá, y tampoco cuando me dijeron que había que ir al hospital ese sábado a las ocho de la mañana. Recibí la noticia, lloré un poco, y me dijeron que no lo haga porque el bebe iba a sufrir conmigo. Justo ese día cumplía cuatro meses de embarazo. Y entonces, reprimí mis ganas de llorar, pensando en que por lo menos, ya había dejado de sufrir, porque verlo así como estaba en el último mes fue la cosa más dura y terrible que le puede pasar a cualquier hijo que quiera a sus padres. Como dije, reprimí mis ganas de llorar por el bien de mi hijito. Pero a veces pienso que debí llorarlo, y mucho.
Desde que murió, pocas veces he soñado con mi padre. Un día lo soñé cuando estaba joven, como veinte años atrás. Otra, no recuerdo bien, pero estábamos conversando sobre algunas cosas que yo debía hacer. La otra, no la recuerdo bien. Y ayer... ayer soñé con mi papá de nuevo. Lo ví sentado juntos a otros señores, ancianitos como él (bueno, ya, de la tercera edad), en las últimas bancas de nuestra parroquia a la que él iba a escuchar misa. Y me acerqué a él. Conversaba con los demás algo raro (sobre a qué hora debían ir a presentarse con el dueño del cementerio o algo así). Tenía puesto un terno, y un bastón en una mano. Lo ví y me acerqué. En mis sueños, ya sabía que estaba muerto, pero igual, fui hacia él, le agarre la manito, le dije "Hola papá", y de frente le pregunté por algo que estoy buscando (mis diplomas de la universidad). Me contestó, aunque a estas alturas no estoy haciendo memoria y la verdad no recuerdo qué michi me dijo. Pero la voz con la que me habló era similar al último día que estuve acompañándolo: entrecortada, como si le faltara el aire... Pucha... Sentí una opresión, una pena, le dije "Papi, yo te quiero, te extraño mucho, no te vayas...", y sentí que comenzaba a llorar mientras miraba a mi papá. Me desperté y ví a mi esposo, sentado, trabajando en su mac, yo seguía quieta, con los ojos abiertos, me dí cuenta que era un sueño nomás, y comencé a llorar. Sin ruidos, sin escándalo, pero las lágrimas se me caían, sólo dije "papá", y seguía llorando. Minutos después mi esposo se dió cuenta no sé cómo de que algo me pasaba (qué cara tendría yo), me preguntó que tenía, le conté que soñé con mi papá, y empezó a consolarme. Me doy cuenta ahora que no lo tengo que de verdad me hace falta mi viejo, a quien yo quería mucho, pero por cosas de mi naturaleza media hosca a veces, nunca fuí muy demostrativa con él, yo no soy (a veces) de exteriorizar mucho mis sentimientos positivos, puedo ver una película que hace llorar a medio mundo, y yo, me las aguanto "como macho". No era como la Negra, que se acercaba a él y le decía "¡mi papito lindo precioso!" y le acariciaba la cara y lo abrazaba, mientras yo le decía bromeando e imitando a mi papá "¡No tengo plata!".
No, nunca fuí muy demostrativa, me costaba mucho, creo que de niña no era así, si hasta salía a recibirlo cuando estaba de vacaciones, lo esperaba por las tardes y corría a su encuentro contenta, hasta que un día creo que venía medio molesto y se achoró conmigo porque mucho estaba saltando alrededor de él (ahora sé de dónde me viene lo malagracia, o sea, lo malagracia con mi hija).
Bueno. Como le dije alguna vez a Rafix, uno de mis patas, aunque suene a trillado y hasta sentimental: Si tienen todavía a sus padres vivos, y de verdad lo aprecian, díganselo, no esperen como yo, a que se les vaya de este mundo, para esperar verlo en un sueño y decírselo, es muy triste, no saben cuánto me duele darme cuenta de que ya no tengo a mi viejo conmigo, aunque fuera renegón conmigo (bueno, yo salí como él, renegona), claro, cuando no me portaba bien (pero si yo soy una angelita, jeje), bueno, como madre trato de entender por qué me cuidaba tanto, porque resulta que para los padres los hijos nunca crecemos, o sea, tal vez sí de tamaño, pero a veces no nos damos cuenta de que también les (nos) crece la mente, comienzan (comenzamos) a pensar por sí solos (me pasa con mi hija a veces, porque yo la dejo ser muy independiente, espero nomás que no se me pase la mano).
En resumidas cuentas: Quieran mucho a sus padres, uno nunca sabe hasta cuando dura la vida propia ni la ajena, así que todavía estamos a tiempo. Digo estamos, porque aún tengo a mi mamá, quién no se explica por que soy tan autoritaria (cosa rara ¿no?) con mi hija. En fin.
P.D. Sólo por si acaso, cuando dije arriba "y de verdad lo aprecian", me refería a que si de verdad le tienen cariño a sus padres, puede ser que no sea el caso, porque nunca falta un engendro que se hace el tarado y deja abandonado a los hijos como si de aire se van a alimentar... Pero bueno, al final, padre es el que cría, no el que engendra.

12 abril 2006

Este es mi blog, ¡¡¡bienvenido engendro!!!

Holitas a todos chicos y chicas lindas del mundo entero:
Aquí "Luka loca", desde mi blog, síp, por fin tengo un blog, jaja, quería poder explayarme y buscar una forma de quitarme el stress de encima, luego de leer algunos blogs muy divertidos (el marinovio, pendrejo), otros algo seriales, y otros que la verdad no me llamaron mucho la atención, pues me animé a poner el mío en la web... Aquí puedes comentar conmigo algunas cosas que espero no sean de tu completo aburrimiento, jajajaja. La idea de hacer mi blog me vino el otro día, en que le comentaba a mi esposo (tan lindo él) que quería tener un blog para mí (ya que él tiene el suyo pero que es su página web y sirve de portafolio de sus trabajos, y cosas así), y me dijo "claro, ¿y de qué cosas vas a escribir?".... Buena pregunta, arffff.... Claro, la respuesta que le dí es algo irrepetible (¡¡¡viva la autocensura!!! yeeeeeeeehhhh), pero válida, lo único que puedo decir es que voy a escribir lo que quiera, o sea lo que me dé mi regalada gana, jejeje, no es que sea malcriada, sino que voy a escribir cosas que a veces se me ocurren, sobre las cuales pienso mucho (y a veces ni tanto). Antes era muy entregada a escribir las cosas que pensaba, a ordenar mis ideas en un papel (para mi es mucho mejor decir lo que pienso escribiendo, porque tal vez hablando no sea muy buena en atar ideas, y al final digo cosas que no debería pero en fin, ese es otro rollo). Así que esta es mi oportunidad de decir lo que pienso, lo que siento, lo que quiero. Encontrarás de todo, notas sobre política, mi familia, música, trabajo, rajes, etc. etc. etc... Ahora, tampoco te alucines que soy una erudita en la materia, esto es sólo mi pasatiempo (¿juat? bueno, es sólo un decir).

Así que agárrense, que llegó Luka loca para hacer travesura y media (o la media travesura como dirían los paisanos de mi esposo). ¡¡¡ADELANTE!!!

Luka LocaDesde mi jato, en Lima (y próximamente desde Santiago si gana Ollanta, ¡puaj!)