25 julio 2007

¡¡¡Te enojai por todo!!!

... ¡Enojona! ¡Enojona!
Lo que parece y ciertamente es la letra de una canción, es uno de mis más grandes defectos. Pero claro, no lo manifiesto muy abiertamente, salvo con mis familiares y conocidos, entre los cuales soy más conocida como un hígado con patas, la chica que come pólvora, o cualquier otra cosa similar...
La verdad es que soy así, y mi esposo, así me quiere, bueno, al menos es lo que yo creo. Por lo general los paga patos universales de mis colerones son mi esposo amado y mi hijita mayor (el pequeño aún no, que crezca un poco más). A mí me criaron bajo cierta disciplina rígida, no exageradamente rígida pero así fue, mi padre me enseño a ser puntual siempre, cosa que por desgracia no aprendí del todo y que aún hasta hoy trato de corregir a como dé lugar. Y a tener cierto orden en mis cosas, con dichos como "cada cosa tiene su lugar", pero sin llegar al punto maniático. O a veces sí, sería cuestión de entrevistar a mi madrecita.
Hoy por ejemplo, tuve un colerón con mi sacro santo esposo, por un "pequeño" detalle: Resulta que hace más de un mes planeamos ir de paseo para el día de mañana, un paseo nocturno por el cementerio... romántico ¿no? No, no lo es, no finjan, claro que no es nada romántico, más bien algo temerario porque el cementerio al que teníamos planeado ir era al Presbítero Maestro, dentro del cual hacen un tour una vez por mes, los días de luna llena (o al menos eso dice la publicidad). Es más, tan romántica invitación no podía dejar de tener chaperona (¿chaperona he dicho?), así que a mi esposito no se le ocurrió mejor idea que invitar a su suegrita querida (sí, querida y respetada). Inicialmente la fecha era 19 de julio, pero los organizadores lo cambiaron para el jueves 26, cuarto jueves de mes. Y él tenía un descuento especial por ser trabajador de la municipalidad. Todo bacán hasta allí. Hace como dos semanas o un poco más compré mi linterna, recomendada para tener "mejor expectación" (?). Ayer le hice recordar que el jueves teníamos nuestra salida, a lo que me dijo que compraría las entradas... Bueno, hasta allí todo bien... Hasta allí nomás, porque hoy que lo llamé para preguntarle cómo estaba y qué tal le estaba yendo, se me ocurrió recordarle la compra de entradas... ¿y qué creen que me dijo? ¡¡¡Las entradas se agotaron!!! ¡¡¡No puede ser....!!! ¡¡¡Quién lo hizo y por qué lo hizo!!! Ay Dios mío, ¡¡¡ayúdameeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!
Bueno, tampoco tanto. El asunto es que en ese momento la sonrisita que esbozaba mientras le hablaba cariñosamente al compañero de mi vida se me borró, Mum-ra se apoderó de mí por unos minutos, la presión se me subió, comencé a ver nublado, y le dije unas cosillas que no voy a repetir aquí, no porque sean irrepetibles, sino porque no me acuerdo bien cuántas cosas le dije en ese pequeño instante... Y lo más gracioso es que mi señor esposo y padre abnegado sabe que le espera un callejón oscuro al regreso a casa, obviamente patrocinado por mí. El roche va a ser que le diga a su suegrita que no la va a llevar este mes, sino el siguiente, claro, según él, porque lo que es yo....
Sí, sí, ya sé, ... ¡enojona! ¡enojona!!! jajajajajajja Pero igual te quiero mi amor...
Y para que se diviertan un rato, los dejo con el video de una canción de Sinergia, que según mi esposo, fue hecha pensando en mí :P

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