27 agosto 2007

Un poco más tranquila

La última vez que escribí algo aquí fue un día antes... Antes de qué? Antes del terremoto que se bajó medio Ica, todo Pisco, parte de Chincha y una que otra casona vieja en Lima.
Para qué mentir, en Lima el terremoto fue cosa suave, que nos puso los pelos de punta a más de uno, sí, y es que el hecho de que sea un movimiento tan largo daba la impresión de que en cualquier momento la cosa se ponía poner peor. Gracias a Dios no fue así, si hubiéramos sido sacudidos como lo fue Ica en ese momento, otra sería la historia... no quiero ni imaginar todo lo que se hubiera caido aquí, la cantidad de casas de "material noble" que se hubieran venido abajo, todo porque la gran mayoría han sido ampliadas sin ningún criterio o evaluación de arquitectos o ingenieros, sólo tomando en cuenta la opinión del "maestro" albañil de confianza. No pues, no se puede ser tan informal, hay cosas con las que no se pueden jugar, y eso bien me lo enseñó mi viejo (por eso siempre era enfático en que la casa donde vivo actualmente no estaba proyectada para tercer piso, y que la que tenemos en otro lugar podía tener un segundo piso porque sus bases así lo permitían).
Séamos sinceros: Nos asustamos porque nosotros, los limeños "jóvenes", nunca hemos pasado un sismo tan largo, y sinceramente, yo no había visto nunca moverse un poste en sismo alguno, sería porque nunca me dió tiempo de salir corriendo a la calle para ponerme a buen recaudo, pero el asunto es que ahora sí pude salir casi a la calle, y ver que el movimiento seguía, y seguía, y seguía. Y debo ser sincera diciendo que me asusté mucho, porque pensé (como muchos), de que esto no iba a parar y que podían comenzar los sacudones esos de los que me habló mi esposo hace algún tiempo, cuando me contaba cómo fueron sus terremotos en Chile (el piso se sacudía, no dejó que su hermano y él se pusieran de pie, la tierra se abría y se cerraba, un terrible ruido de tierra, un montón de polvo, y luego, en casa, los cajones de los armarios abiertos, las puertas de los muebles abiertas de par en par y con las cosas que contenían en el piso). Terrible. Eso era lo que precisamente no quería que ocurriera, más aún cuando al ver los postes de luz en la calle, estos se movían de un lado al otro... todavía cuando lo recuerdo me entra una sensación de pánico... ya me habían contado que en el terremoto del 74 los postes se movían de un lado a otro de manera horrible. O sea, esto no era tan grave. Pero por un momento creí que las cosas se podían poner así... menos mal que no fue así.
Una cosa bien curiosa es que el movimiento era de tipo "horizontal", sí, de tipo horizontal. No era de abajo hacia arriba como otras veces que han habido temblores fuertes. Pero el tipo de movimiento que había me hizo recordar a un temblor que pasé en noviembre de 1996. Aquí se movía igual, aquella vez estaba en un tercer piso trabajando, sentada, pero el movimiento era de un lado hacia el otro y de manera suave. Igual era temblor, nunca había pasado un movimiento de ese tipo, hasta ese momento todos los temblores eran sacudones y ruido de ventanas, pero esa vez no. Lo peor de aquella vez fue enterarme que mientras aquí era un temblor en Nazca había sido terremoto! "Tal vez por eso el movimiento era tan raro" me dije.
Con los años, pasaron otros temblores, y de nuevo, en el junio de 2001, otro temblor similar... largo, pero de lado a lado... como en noviembre de 1996. Yo estaba en casa de unos amigos, era temprano aún, y mirábamos el techo de la casa sentados en muebles, salimos al patio, y veíamos como el agua de unas tinas se movían de un lado a otro. Igual, era leve. Recordé el temblor del 96. Y dije "si aquí es temblor, en otro lugar es terremoto". Y desgraciadamente, no me equivoqué. Comencé a escuchar en mi walkman RPP, para saber dónde fue el epicentro. Llamaban de distintos lugares, cuando de pronto entró una llamada de Moquegua creo, diciendo que se les habían caido las casas. El epicentro estaba por allá. El terremoto fue en el Sur. Me lamenté haber dicho eso, pero así fue. Ese movimiento no era otra cosa que un temblor extraño aquí, pero un terremoto en otro lugar.
Y el 15 de agosto ocurrió lo mismo. Sólo que más fuerte, más largo, más pavoroso... Supongo que era porque el epicentro era cerca a Lima. El movimiento también era largo, horizontal. Cuando pasó, le dije a mi amiga con la que estuve en ese momento en el primer piso y que me estaba calmando (es que cuando ví los postes moviéndose, ya he dicho que no los había visto moverse así antes, me entró el pánico y sólo pensaba en mis hijos, que si bien estaban con mi esposo, igual temía por ellos): "Esto es temblor aquí, pero ese movimiento... ha sido terremoto en otro lugar, tal vez en el sur". Y ella me dijo "no, no, en Ica... mi mamá está allá". Pero no sabíamos nada de nada, sólo escuchar la radio, con la red telefónica saturada no se podía hacer gran cosa. Camino a mi casa pude comunicarme de puro milagro con mi esposo, supe que él y los niños estaban bien, la mayor asustada, pero bien. Y mi mamá y hermana igual.
El micro (la Santa Cruz), demoró una eternidad el trayecto de la oficina a la Av. Pardo de Zela en Lince... conforme iba avanzando en su ruta las calles se iban llenando de carros y más carros, el micro iba repleto, la gente asustada, todos con el celular en mano, a ver si podíamos comunicarnos con nuestras familias... intentos fallidos en casi todos los casos. Y algunos exaltados gritándole al chofer por haberse metido por esa calle que daba a la Javier Prado (pero si esa es la ruta! de qué ajos se quejaban estos engendros???). Sólo quedaba comprender la angustia de algunos, aunque daban ganas de pegarles y en algunos casos callar a los malcriados que le gritaban al pobre chofer (como si él no tuviera ganas de irse a su casa aver a su familia). Claro que no faltaron los choferes abusivos que subieron los pasajes aprovechándose de que la gente lo único que quería era salir corriendo a sus casas a ver si su familia estaba bien. La ruta se hizo larga, más de una hora sentada esperando que se descongestione la avenida (cosa que nunca ocurrió), avanzaban y se volvían a quedar atorados... Todo un pandemonium. Algo que nunca quisiera que vuelva a ocurrir. Pero que de todas maneras volverá a pasar.
Planear es la cosa
Ya hace algunos meses atrás, en una de nuestras muchas conversaciones con mi esposo, tocamos el tema de los terremotos que él había pasado. Yo nunca había sentido ninguno, y el único que pase, de 1974, pues no lo recuerdo porque tenía algo más de un año, de ese terremoto sólo recuerdo bromas como que mi mamá dió a luz a mi hermano Beto porque se cayó de las escaleras (jajajaja, nunca fue cierto), y más comentarios de ese tipo (la verdad es que comenzó el terremoto, todos bajaron corriendo y cuando se dieron cuenta, mi hermanito recién nacido y yo estábamos en el segundo piso porque nadie nos había bajado, arfff.... gracias mamá, jajajajjaa, y bueno, dicen que mi mamá se bloqueó tanto que no dejó salir a nadie de la casa, se paró en la puerta de la cocina y dijo "de aquí no me sale nadie!"... Rayos!!!).
Bueno, mi esposo me contó sus experiencias "terremotoras" y de lo horrible que fue. Y así llegó a cuentas de que aquí hacía mucho que no pasaba algo tan fuerte como eso. Más de treinta años. Uno que otro temblor pero nada más. Entonces me dijo que en cualquier momento podría haber alguno (obvio, estamos en una zona sísmica, y la placa que los mueve allá en el Sur, en Chile, es la misma que nos mueve aquí: la dichosa placa de Nazca). Así que quedamos en que en caso de sufrir un terremoto en horario de oficina, pues cada uno debería de regresar a casa... cómo? Pues como sea. De hecho, carros no iban a haber, porque todo mundo estaría regresando como loco a sus casas. Cómo comunicarnos? No había forma dije yo, ya me había tocado el 2003 pasar un temblor muy fuerte en el trabajo, y las líneas, al igual que ahora, colapsaron... o sea, ni contar con una línea que nos sirva en caso de terremoto. No nos quedaba otra más que salir rumbo a casa, si era horario de colegio pasar primero por el colegio de la niña, luego a casa. Un pequeño problema se presentaba para nosotros... cómo cruzar la vía expresa? Resistirían esos puentes un terremoto? No lo sabemos, pero si existiera alguno en pie, correr a toda carrera si se ve conveniente, sino, bordear todo hasta llegar a la casa. Casi imposible, sería llegar casi a Grau no? La otra opción era cruzar el zanjón por abajo mismo. Pero no sé si se podría, si es que hubiera tráfico tal vez, si no no me arriesgo. Y al final, llegar a casa. Y me dijo también "Mariela, el agua se corta, no hay electricidad, no hay nada! sobre todo si se caen las casas..."
Gracias a Dios eso no pasó el 15 de agosto. Igual tuve que salir corriendo de aquí, ir a casa en el primer micro que encontré, no tuve cómo comunicarme hasta después de un rato, me demoré en llegar, las calles eran un loquerío, no habían taxis disponibles, los micros reventaban de gente, y las calles alternas a las avenidas se hallaban tan llenas que era pesado tratar de cruzar la pista por momentos. Fue un buen simulacro de terremoto, pero gracias a Dios no llegó a mayores. La peor parte se la llevó Ica, y eso me da mucha pena, como a casi todos los peruanos (creo). Y pienso esto porque en el blog de los Prisioneros que administramos subimos información de cómo ayudar a los damnificados y no faltó cierta mugre de gente que dijo que nos queríamos llenar los bolsillos con "eso". (Oye so peste de gente, dime, acaso puse mis cuentas personales, o la dirección de mi casa para que lleven allí las donaciones? Acaso la sangre donada la recibo yo en mi casa? Anda lee bien y después opina si puedes, ignorante!).
Arfff.... Igual, no seamos indiferentes. Ya pasaron más de diez días desde aquello, y la ayuda igual debemos seguir llevándola, porque por si algunos no lo recuerdan, todos los días se come, no sólo un día. Además que hay tantos niños y ancianos que necesitan ayuda, gente que lo ha perdido todo, casas, muebles, familia... Qué triste ha sido ver todo eso, ojalá para la próxima (seamos realistas, vivimos en una zona sísmica), no nos tome desprevenidos.
Y por ahora...
Lo mejor es prevenir, ya dije, y para los chistositos que dicen que se viene otro más fuerte: Sí mongoles, eso ya se sabe, pero no mañana a las cuatro de la tarde con cinco minutos. No animal, no, ese tipo de cosas no se hacen. No se puede jugar con los temores de la gente así tan alegremente. Es un hecho que en algún momento nos va a tocar, sólo debemos estar preparados, saber cómo evacuar nuestros hogares, nuestros centros de trabajo, tener zonas seguras en caso de sismo debidamente señaladas, las vías de escape deben ser seguras, sin nada que vaya a ocasionarnos problemas. Y eso del triángulo de la vida, pues infórmense mejor antes de seguir difundiendo ese correo, nunca está demás saber qué tan cierto es eso.
Ah... gracias Aldito, por ese mensaje de broma, me relajó un poco dentro de todo, claro, fue antes de saber de la destrucción de Pisco. Aquí la broma (obvia no?)
Avisen a todos: Habrán réplicas en la madrugada, que posiblemente traiga un tsunami, un terremoto de 9.0 grados, un tornado que venga de Hawai. Tomen respectivas precauciones, alisten arroz, aceite, guarden pan y una colcha. CNN está cubriendo la noticia y los meteorologos creen que puede haber sido la llegada de un Transformer o del Silver Surfer....)

Hasta la vista, engendros...

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